Deporte San Miguel despidió a otros dos hijos pródigos Los hermanos Luciano y Alvaro Díaz dejaron la ciudad para probar suerte en Córdoba. Estos se sumaron a otros cinco jugadores del santo que migraron con anterioridad. Sobre este momento y sobre su futuro, TiempoSur habló, en forma exclusiva, con el menor de este binomio. 23/05/2013 • 00:00 Alvaro destacó el oro en los Evita como el mejor momento con el santo. Detener audio Escuchar Los estadounidenses vendían, otrora, a su tierra como la de la libertad, la igualdad y las posibilidades. Algo que hoy parece ser Córdoba para los jugadores de básquet local. Al menos para los canteranos. Esto también relacionado con la posibilidad de migrar a una gran ciudad, no sólo buscando una posibilidad para abrirse camino en el mundo del básquet, sino también con el afán de poder completar una etapa de su vida, la de la formación estudiantil. Esto, y otras cosas más, como bien podría ser un clima más benévolo, convierten a la capital mediterránea en el paraíso terrenal para los que habitan este suelo frío de la Patagonia. Pero también la decisión de los jugadores de migrar al centro del territorio nacional tiene otra lectura. La posibilidad de ir a una de las competencias más fuerte de nuestro país. Después de la sensible baja en popularidad de Bahía Blanca como capital del básquet, algo que está tratando de recuperar por estos tiempos, Córdoba fue la que supo cautivar las miradas del resto de las provincias con peso basquetbolístico en Argentina y ocupar ese lugar. En otras palabras tomó la posta. Se hizo fuerte, con una más que interesante competencia interna y consiguió dominar por mucho tiempo la acción nacional, a partir de su máximo representante, Atenas. Esto se volvió y en un paralelismo no tan absurdo, en Disneylandia para los santacruceños y en especial, los riogalleguenses. Claro que nada de esto hubiese sucedido, o al menos la fuga de talentos habría sido menor dañina, si la provincia y la capital de la misma se hubiese encargado de trabajar en proyectos serios y a largo plazo, tendientes a desarrollar, capacitar, formar y contener a los jugadores nacidos por estos lares. Pero esto no fue así, quizás sí y por un breve lapso de tiempo, durante la época de oro de la Liga Patagónica que patrocinó el entrenador Enrique Tolcachier. Entonces, el trabajo de los clubes quedó reducido a trabajar con los chicos durante sus primeros años de formación para después soltarles la mano y verlos como se lanzan a la aventura del progreso y a otra realidad. Algo así le sucedió al club San Miguel, que en este último tiempo vio cómo se le desintegró una de las camadas más importantes y exitosas de los últimos años. Tiempo atrás Roberto Carballo despidió a Lautaro Matulich, Brian Aldridge, Facundo Segovia, Mariano Rodas y Juan Manuel Barozzi. Hoy todos con acento cordobés y militancia en los clubes de la región mediterránea. Pero el escape no terminó ahí. Hace unas semanas los que siguieron los pasos de sus ex compañeros fueron los hermanos Díaz, Alvaro y Luciano. Ambos con pasado santo y con representación en distintos procesos de la Selección de Santa Cruz. El primero, y menor de esta dinastía, habló en forma exclusiva con TiempoSur. En la charla se mostró emotivo, pero seguro de lo que fue a buscar. Conociendo su temperamento y su calidad a la hora de jugar, seguro lo logrará. Será cuestión de constancia y trabajo, nada más. -¿Qué cosas dejaste en Río Gallegos, qué es lo que más extrañás? La verdad es que con mi hermano estamos muy felices con la decisión que tomamos y con esto que estamos viviendo. Claro que también es inevitable estar un poco tristes, ya que en Río Gallegos dejé mi familia y amigos, pero estoy tranquilo porque me están apoyando al 100%. Además de estos afectos cercanos, también dejé muchas otras cosas como por ejemplo mis entrenadores del gimnasio de pesas del CePARD (Eduardo y Martín). La verdad se los extraña, tanto como a San Miguel, que es el club donde jugué desde chico. -Si tuvieras que recordar un momento lindo que te tocó vivir con San Miguel, ¿cuál sería ese? El mejor momento que tuve en San Miguel, sin dudas, fue cuando salimos campeón de los Juegos Nacionales Evita, en el 2011. No sólo por lo deportivo sino también por los grandes momentos que pasé junto a las personas que formaron ese equipo. -¿Y alguno que no haya sido tan bueno? Creo que el peor momento fue cuando perdimos el Torneo Cervantes de Punta Arenas, en el 2011. Fue muy frustrante pero sin dudas nos sirvió para formarnos más como equipo y poder ganar meses después los Evita de manera categórica. -¿Por qué tomaron la decisión de ir a Córdoba a jugar? Principalmente porque tiene un muy buen básquet, por la gran cantidad de equipos que hay, por el nivel de la competencia, que además es variada y mucha, y porque tiene una continuidad a escalas nacionales, con equipos en el Torneo Federal, TNA y Liga Nacional, que es donde algún día esperamos llegar con mi hermano. Además, contamos con varios amigos que están acá casi por lo mismo. Esto nos pone contentos y nos hace sentir acompañados. -¿Qué están haciendo ahora? ¿Ya consiguieron un club donde jugar? Estamos analizando posibilidades. Conociendo y probando. Uno de nuestros entrenadores (Roberto Carballo) hizo algunos contactos con un par de clubes de acá para que podamos hacer algunas pruebas y en ese proceso nos encontramos. Tenemos pensado ir a Hindú, Instituto, Parque y Junior. De acuerdo a cómo nos vaya, tomaremos la decisión de dónde jugar. Lás más leídas en Deportes 1 Escorpión FC le ganó al UPP y se convirtió en el primer finalista del torneo Apertura 2026 Santa Cruz 2 Triunfo de Malvinas Argentinas que recuperó el liderazgo en la Primera C Santa Cruz 3 Podio para NM Campeón, Martínez y Villamayor en otro torneo del club La 22 Santa Cruz 4 CGC y el Hispano dictarán un taller gratuito sobre autismo e inclusión Santa Cruz 5 Oro para Baña y Plata para Icaza en la segunda fecha del Ranking Miras Abiertas Santa Cruz
1 Escorpión FC le ganó al UPP y se convirtió en el primer finalista del torneo Apertura 2026 Santa Cruz