La joven riogalleguense que se dio el gusto de lograr sus primeros pasos en este gran camino de su vida al recibirse de intérprete en danzas folklóricas y tango, además de Licenciada en Folklore, para así poder cumplir muchos de sus objetivos y anhelos que tiene a futuro, y ya se empiezan a hacer presentes. En la siguiente entrevista, Micaela Gallardo cuenta a TiempoSur esta grata experiencia y su retorno a la ciudad, dejando ya Buenos Aires para instalarse de nuevo en Río Gallegos y aportar su talento y ganas.
¿Cómo fue el contacto con otras culturas tan distintas y representar al país, y a Santa Cruz?- fue algo increíble, el intercambio cultural fue masivo, recorrimos muchísimo para estar en contacto con su cultura, tanto en Francia, Rusia y Hungría, bailamos y cantamos por diferentes pueblos de cada país.
Como experiencia ¿qué te quedó?- La experiencia es una manifestación hermosa del valor por la cultura propia. Cuando cerrábamos el espectáculo Camila Garay cantaba “No llores por mi Argentina” y las lágrimas eran inevitables, fue mejor de lo que me imaginaba.
¿Es una revancha ante esos años de estudios en Buenos Aires que rechazaste viajar?- Es más que eso, como profesional y como ser humano fue una caricia al alma y un reconocimiento a toda la dedicación a mi profesión; mas allá de que tengo una familia hermosa de artistas, fue un logro personal muy fuerte, era lo que estaba esperando para culminar mi estadía en Buenos Aires
¿Cómo se vuelve a la ciudad después de tanto por contar y hacer?- Y ahora con el alma llena, con mi disco cargado de información me voy de la metrópolis del país, pero sobre todo con muchas ganas de transmitir todo eso que absorbí en estos años. Quiero a corto, mediano o largo plazo tener mi estudio de danzas y poder llevar a mis colegas también al sur para enriquecer y mutar esos talentos ocultos que viven en nuestra ciudad.
¿Tenes muchas ganas de hacer cosas?- Tengo proyectos desde luego, espero poder contar con el apoyo de la gente que empuja por lo mismo que yo; el día de mañana me gustaría poder llevar de gira por el mundo a mi grupo, y eso cuesta trabajo, pero lo vamos a lograr, con sacrificio y amor se puede. No hay que bajar los brazos, es difícil el reconocimiento en el arte pero todo tiene sus frutos.
¿Qué viste por tu paso en Río Gallegos en vacaciones?- Cuando fui en el invierno me llamó la atención la fundación por el Nuevo Teatro Colón. Es maravillosa la intención de los artistas de poder difundir la lucha por la recuperación de una institución tan creativa como la que fue el Teatro Colón, cuando me establezca en la ciudad me gustaría mucho colaborar allí en lo que sea.
¿Qué te dio fuerzas para seguir adelante estando sola en Buenos Aires cuando sentías que no podías?- Cuando me caía sentía que ese era mi momento, a veces la vida pone cartas en la mesa que no van a darse vuelta en otro momento, así que la superación y el objetivo de mi vida era subirme al escenario, sentir que había nacido solamente para esto, esa sensación única cuando te late rápido el corazón antes de bailar o de cantar es única y no me la manifiesta otro ámbito. Es parte de ser apasionado por lo que uno hace lo que te permite tener fuerzas para seguir, aparte mi familia siempre peleó para que pueda sentir su apoyo.
¿Agradecimientos?- A mi familia, en especial a mis padres que me apoyan con cada idea o creación. A los artistas del sur que luchan por sus objetivos cada día de la vida y que nunca sientan que no se puede, siempre hay una salida.