Parece que la competencia que maravillosamente bien organiza cada año el colegio Cervantes de Punta Arenas, el Torneo Patagónico por la Paz, es la piedra en el zapato santo. Al menos así lo reflejan los resultados obtenidos en este último tiempo. Es que San Miguel no puede plasmar fuera de casa todo lo bueno que hace puertas para adentro, ya sea en el certamen local, las dos instancias de los Juegos Evita, en donde obtuvo en su última edición un subcampeonato, en U-16, y un título con la menor de las categorías, o la innumerable cantidad de encuentros amistosos que lleva adelante. Si bien esta vez las cosas empezaron diferente, al cabo de las dos primeras jornadas volvieron a aparecer en los riogalleguenses los viejos fantasmas de la eliminación temprana. Luego de imponerse en el primer juego ante los magallánicos del Colegio Nobelius, en un partido disputado en la renovada cancha del club Sokol, los santos cayeron de manera consecutiva ante los también locales Charles Darwin y Verbo Divino de Santiago de Chile. Justamente este último fue el rival que le propinó la segunda caída a los santacruceños. Fue 60 a 42. Con este resultado, San Miguel complicó aún más su situación en el campeonato y se alejó un poco de la posibilidad de llegar pleno al último día de juego. Ahora deberá, sí o sí, meter los dos partidos que le quedan en el cronograma, ante San Javier de Puerto Montt y Don Bosco de Punta Arenas. Aunque esto de por sí solo no le alcanza. Si logra esto deberá estar atento a los otros resultados, ya que una combinación de marcadores a favor le permitiría colarse en las semifinales. Pero ya la cosa no depende de ellos.
El partido
En el arranque los visitantes tuvieron un muy buen pasaje, quizás de los mejores del partido. Dos triples y un par de bandejas le dieron una ventaja inicial esperanzadora ante el defensor del título. Pero luego de unos minutos el conjunto de la capital chilena se adentró en el juego y le fue ganando de a poco la partida al santo. El mayor poderío físico, le permitió adueñarse de la zona pintada propia y ajena. Esto le quitó la posibilidad a San Miguel de poder correr a cancha abierta y anotar algunos puntos en transición. A la larga esto se volvió una gran dificultad ya que al santo le costó encontrar huecos para poder lanzar con comodidad al cesto. La defensa en zona le trajo más de un dolor de cabeza a la visita. Algo que ya había sufrido en el partido anterior contra Charles Darwin, sobre todo por la talla de los hombres que defendían en la pintura. Estos trabaron las penetraciones y redujeron las posesiones del rival, dejándolos sin la posibilidad de segundas intenciones. Hecho que le sirvió también para encontrar algunas respuestas en ofensivas debido a las frustraciones de los riogalleguenses.
Con paso de campeón
La victoria sobre Sam Miguel fue la tercera al hilo que consiguió el verde capitalino, pero de Chile. Esta se sumó a las que ya previamente había obtenido frente al muy buen equipo de Puerto Montt, San Javier, sobre el cierre del primer día, ante Nobelius. Con estos resultados no hizo más que dejar en claro que no vino a esta ciudad a pasear, pese a contar con un plantel inferior al que consiguiera el título la temporada pasada, sino a defender con creces lo hecho en el 2011. Y vaya que lo está consiguiendo. La victoria de San Javier frente a Charles Darwin, el otro invicto que tenía el certamen, al menos en la difícil zona B, dejó a Verbo Divino en lo más alto, con puntaje ideal, y a San Javier y Darwin, segundos con una derrota en su haber. Claro que ahora el primero se medirá con San Miguel y el segundo lo hará con el campeón defensor, nada más y nada menos, en la penúltima fecha de la primera fase.
Hispano muy cerca del último día
El que parece que se encamina a llegar al final de la competencia jugando es Hispano Americano. Luego de perder en el debut ante los locales del Cervantes, por un ajustado 54 a 48, se recuperaron y en la segunda jornada derrotaron a San José de Punta Arenas. Fue 41 a 39. Al cierre de esta edición, el equipo que dirige José Luis García enfrentaba al más débil de la zona, Colegio Puerto Natales mientras el anfitrión hacía lo propio con San Ignacio de Santiago de Chile. De conseguir una nueva victoria quedaría muy cerca de lograr el objetivo de llegar a semifinales. Claro que para eso debería ganarle el último partido de la primera ronda a los capitalinos chilenos, flamantes campeones regionales. A diferencia de San Miguel, el celeste dependerá de sí mismo, con lo cual el porcentaje de posibilidades de estar entre los cuatro mejores aumenta notablemente.