La noche parecía tener un tinte celeste. Es que a la hora de las apuestas imaginarias, Hispano pagaba menos que San Miguel, claro gesto del favoritismo de un equipo por sobre el otro. Y esto no resultaba tirado de los pelos, ya que tenía un sustento en las estadísticas, en el recambio generacional y en los últimos enfrentamientos. Si bien, en el resto de los torneos que por esta parte de la Patagonia pululan, no se toma en cuenta la categoría U-14, sino más bien U-13 o U-15, en lo que respecta a la menor de estas, el último antecedente data de un par de días atrás, cuando en un torneo organizado por la profesora Ana Paula Arregui de Puerto San Julián, la victoria quedó para el elenco de la calle Alberdi. Fue en la final de dicho certamen y la diferencia entre ambos fue de 10 puntos. Con esta victoria, el cuadro celeste se proclamó campeón de la competencia, mientras que las bordó terminaron segundas, con sólo una derrota en su haber. En menos de 24 horas, el básquet las volvió a juntar en una cancha, claro que ahora con algunos refuerzos de la división inmediata superior. Fue por la fase regional de los Juegos Evita 2012. Partido único, a todo o nada, en la casa celeste por excelencia, el Tito Wilson. Cuando la previa daba por sentado un triunfo local, aparecieron las santas para hacer saltar la banca. Las dirigidas por Eduardo Aguilar se impusieron por un ajustado 53 a 51. El partido contó con el arbitraje de la dupla integrada por Leonardo Ojeda y Pablo Casafuz. De esta manera, las hispanistas se despidieron del certamen, mientras que las vencedoras continuarán transitando el camino hacia la gran final nacional, a disputarse en octubre próximo en Mar del Plata. Para eso todavía falta dar un paso más, e igual de importante, superar la instancia provincial, en la que estarán presentes los mejores exponentes de Santa Cruz. Esta etapa, se sabe, será en julio próximo, aún resta definir fecha y sede.
El partido
La cosa empezó mejor para la visita. Es que la mejor jugadora de San Miguel, Zelaya, salió decidida a demostrar que ellas estaban dispuestas a dar batalla. Tal es así, que se volvió fundamental en la ofensiva, durante el primer cuarto, metiendo ocho puntos. Esto sorprendió a las locales que cayeron 13 a 6. Pero pasado esta arremetida santa, las dirigidas por Leonardo Roquel se acomodaron en el partido y redondearon un muy buen segundo parcial, tal es así que lo ganaron 25 a 16. El aporte en la pintura de Fugellie fue importante para esta remontada local. La pívot terminó con 14 tantos, ocho de ellos de manera consecutiva, los que se sumaron a los cuatro anotados durante los diez primeros minutos de juego. Así, con un 31 a 29 a favor de las celestes, ambos quintetos se fueron al descanso. La segunda mitad, fue igual de peleada que la primera, tanto es así que se repartieron parciales. En el tercero, Hispano ratificó lo hecho en el período anterior y volvió a imponerse, esta vez, por 16 a 12. De esta manera, la ventaja, con un tiempo todavía por jugarse, era de seis puntos para las hispanistas. Con este panorama, al equipo de Aguilar no le quedaba otra que tirar toda la carne al asador. Y así lo hizo. Una muy buena defensa, que dejó a su rival en sólo cuatro puntos (todos de Fugellie), y nuevamente la contundencia ofensiva de Zelaya, quien finalizó el parcial con seis unidades, le dieron a la visita un 12 a 4, necesario para volver a tomar las riendas del partido y quedarse con una luchada y muy trabajada victoria.
Los chicos también
Tras este encuentro, los que salieron a la cancha fueron los U-16 de estas dos instituciones. Estos debían medirse en el último partido del triangular, también participó Independiente, clasificatorio para la etapa provincial de los Evita. En este enfrentamiento los hispanistas volvían a tener un claro favoritismo. Vale la pena recordar que el celeste, casi con este mismo equipo y en una categoría menor ganó las dos etapas previas a la final, y participó de la instancia nacional con muy buenos resultados. Tras vencer al rojo, San Miguel e Hispano llegaban a este encuentro para dirimir quién se adjudicaba la representación riogalleguense. Y en un partido por demás parejo, y emotivo por donde se lo mire, el santo logró vencer prejuicios propios y ajenos y quedarse con una importante victoria, 61 a 59. El final fue no apto para cardíacos. Ventaja de tres y pelota para San Miguel, con segundos por jugar. Saque santo en la media cancha ofensiva, pérdida, carrera solitaria de Henríquez que es frenada con falta por Zuliani. Pese a esta arremetida el jugador celeste logró tomar el tiro, en lo que podía haber sido una jugada de tres puntos, pero la pelota no ingresó. Desde la línea el número cinco local anotó los dos y bajó la diferencia a tan sólo una unidad. En medio de esta incertidumbre, los árbitros sancionan una falta técnica al entrenador local, por un supuesto exceso verbal, lo que devolvió el cierre a los visitantes. Ya que se ganaron casi sin proponérselo, dos tiros libres y la reposición del balón. Punto extra, saque final y festejo bordó.