Utilicemos bien el poder

29/06/201616:22

Todos podemos ser víctimas de la intimidación. Intimidar quiere decir: “acobardar, infundir temor, coaccionar, desanimar”. Por lo general, incluye violencia o amenazas para forzar o frenar a alguien.

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La intimidación puede funcionar de varias maneras: a través de burlas, amenazas o control. Cuando alguien se burla de tu cuerpo, de tu peso, de tu ropa, de tus creencias, te está intimidando. Hay personas que no dicen nada pero lo expresan todo con sus gestos, descalificando o ejerciendo control.

A aquel que es intimidado se le quiebra la estima y queda desprotegido. Por tal motivo, somos testigos de personas abandonadas en su aspecto, vencidas por los problemas, a pesar de su corta edad. Es probable que hayan sido afectadas por la intimidación o la manipulación y están “entregadas”. Se vuelven dependientes de los demás para que les digan qué tienen que hacer, a dónde ir; se ocupan de otros y se olvidan de sí mismas. Muchas mujeres y muchos hombres que han sufrido intimidación reaccionan permanentemente a lo que les dicen con violencia.

¿Qué hacer para no ser una víctima de las intimidación?

No debemos poner nuestra confianza totalmente en nadie. Todo lo que vemos es temporal, por eso nunca digas: “Me fallaste”, porque nadie le falla a nadie. Falló la idea que tenías de esa persona; falló la total confianza en lo humano. Todos tenemos la tendencia natural de buscar a alguien en quien confiar, por esa razón muchos son desilusionados.

Tenemos que recuperar nuestro poder interior. No es malo tener poder, como muchos creen. ¿Cómo funciona el poder? El poder es la capacidad de conseguir aquello que queremos. Todo lo que existe está organizado en base a poder:

El jefe tiene poder sobre los empleados.

El maestro, sobre los alumnos.

Un papá o una mamá, sobre sus hijos.

“Abuso de poder” es una frase muy escuchada por estos días. Pero abuso y poder no es lo mismo. Hay profesionales y poderosos que abusan de su poder y roban, mienten, engañan, maltratan, intimidan. Pero también hay poder detrás de una buena acción.

Hay distintas vías para ejercer el poder. Una de ellas es a través del saber. El conocimiento es un poder que nos permite avanzar. Por eso, nuestros hijos deben estudiar y los padres necesitamos ser una fuente motivadora para que así lo hagan. El que más sabe tiene poder y es mejor ser un experto en una o dos cosas, que regular en todas.

Otra forma de ejercer el poder es a través de los contactos. Hoy hemos descubierto que se esconde poder detrás de los contactos y, cuanta más gente conozcamos, más posibilidades de recibir ayuda en tiempos de dificultad tendremos. Por eso, ensanchá tu mundo social, mejorá tú trato hacia los demás, dejá de lado la crítica y la queja. Nadie llega a su sueño solo, todos necesitamos de otros.

En la vida evolucionamos constantemente, por eso nos urge escoger bien nuestros pensamientos y utilizar correctamente el poder que tenemos en nuestras manos. De esa manera, mantendremos alejados de nuestras vidas a maltratadores e intimidadores.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]